domingo, 9 de agosto de 2015







       (Des)conectados con Google drive


     El frío atraviesa mi piel. Llego al Colegio caminando por las calles que habían acumulado mucha agua del día anterior. Me dirijo a la biblioteca para tener clases con algunos alumnos que tienen que rendir lengua. Entre ellos se encuentra Pablo, un alumno que había faltado a clases la semana pasada, no había hecho la tarea y era, para mí, el chico a quien le tenía que dedicar el tiempo completo de mi clase ya que él debe entregar los trabajos tres semanas que el resto de los alumnos. Él, además, tenía que ingresar a la plataforma virtual y hacer otras actividades desde allí, según nos habían informado en un correo desde el Colegio. El problema era el siguiente: no sabe que tiene que hacerlo ni yo sé cómo tiene que subir los trabajos. Así que decido quedarme unas horas más tarde después de darles clases a los chicos para solucionar este tema. Ya había ingresado varias veces al sistema, sabía cómo hacerlo pero no aparecía en ningún lado la opción de adjuntar el archivo. Como plan B seguía presentándole las fotocopias de los trabajos a Pablo con la intención de que en algún momento lo hiciera para poder seguir en segundo año  y no volver en el segundo trimestre a primero.


     Cuando termina la hora me quedo un rato con Pablo que estaba incómodo con la situación. Él, a diferencia de otros, toma confianza en la última media hora de la clase, parece que las dudas sobre el trabajo lo agobian y pregunta todo, intenta responder a las consignas e irse lo antes posible a su casa. Entonces le pregunto si había podido acceder a la plataforma virtual. Me mira como no sabiendo del tema. Así que decido hacer otra pregunta: ¿Tenés computadora? Y la respuesta fue negativa. No tenía computadora, se le había roto, no tenía internet y tampoco quería utilizar las que estaban en el colegio. No quise retenerlo más con mis preguntas así que lo dejé ir, tal vez, con la esperanza que trajera todo terminado para nuestra última clase juntos que sería la próxima semana.

      Me dirijo a la sala de computación a hablar con la profesora encargada de la página quien me asesora y responde a mis dudas. Para mi sorpresa había entrado bien a la página pero había un cambio que nunca había percibido. Me quedo conversando con ella sobre el acceso de los alumnos con materias previas al sistema. Ella me responde que esta metodología se implementó después del programa, que no se habían preparado a los alumnos ni a docentes sobre el tema. Ya no me sorprendo, ahora entiendo por qué los demás docentes no habían subido los archivos pese al reiterado pedido del Ministerio de Educación Provincial para que facilitemos el acceso a los alumnos utilizando esta herramienta.
      Me fui a casa con una frase revoloteando en mi mente “el año que viene tal vez podamos implementar este modelo”… eso espero… eso espero.


La siguiente presentación tiene algunos errores de tipeo que por problemas de conexión no logré editar:

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